DESCONFIANZA EN LA VIDA. PARTE 2. EGO EN ACCIÓN VS. ESENCIA EN ACCIÓN

En el post anterior “Desconfianza en la vida. Parte 1: Ego vs. Esencia”, hablé sobre ego y esencia, definiendo a cada uno según sus cualidades. (<—- Si no lo has leído te recomiendo hacerlo ya que va enlazado con este post).

Ahora vamos a ver cómo se detecta qué tipo de naturaleza pones en acción y de qué forma se materializa uno y otro. Porque los resultados cotidianos son muy distintos si vives a través del ego o la esencia.

 

1- ¿Cómo detecto qué naturaleza funciona en mí?

Si te han quedado clara las cualidades egocéntricas y esenciales, este paso es muy sencillo.
Las claves para poder detectar que naturaleza está funcionando en cada momento, son dos:

La auto-observación.
La honestidad con uno mismo.

Con auto-observación no quiero decir que uno tenga que estar obsesionado mirando cada acción que realiza u observando cada pensamiento. No se trata de volverse un neurótico controlador de uno mismo, no hay que estresarse.

Con naturalidad, fijarte igual que cuando observas a un niño, en qué acciones realizas. Si vienen desde el miedo, la desconfianza, el querer controlar, si estás en intervalos de tiempo pasado-futuro, en definitiva, si estás identificado con toda la sucesión de pensamientos compulsivos que vienen de la mente. Incluso el pensar “estoy en el presente” es un pensamiento. No es un estado. La mente es muy juguetona, y lo primero que hace cuando empiezas a observarte es creer que “está iluminada”, se hace suyas las acciones esenciales… siendo pensamientos esenciales, no estados esenciales.

Incluso si piensas “uyy, la mente está diciendo que estoy en el presente” observar cómo ese ego, está engañando. Sin juzgar el engaño porque sino vuelve a interferir la mente. Juzgar lo observado es más ego. Y esto es muy común.
No es tan difícil darse cuenta uno mismo de las emociones, sentimientos o sensaciones que tiene. Uno sabe cuando está enfadado, o triste, o sintiendo miedo. Pero es muy común caer en juzgar ese sentimiento o emoción. Ahí dirige de nuevo el ego, juzgando el cómo uno está.

Por eso es tan importante la honestidad. Porque al observar, muchas veces se cae en dos cosas:

  1. Juzgar lo observado (alimentando más el ego a través de esa auto-crítica).
  2. Creerse que por ser consciente de tener un ego, eres Buda (lo que decía antes, creerte que estás en presente, es una creencia, no un estado presente, no es lo mismo, y al ego le gusta mucho ese juego, el falso ego iluminado).

Así que uno ha de tener la valentía de mirarse con HONESTIDAD. Ni ser auto-destructivo con la realidad que surge al verse a uno mismo ni creerse que ya está! Como me observo y veo que tengo un ego, ya vivo desde la esencia.
Según mi experiencia, el discernir entre ego y esencia, saber cómo es cada una y cuándo actúa en mi, es sólo el principio de desidentificación con el ego. El ego tiene muchas capas, como una cebolla y van cayendo a medida que se es más consciente de él. Y ésto es todo un proceso.

 

2- ¿Qué resultados se obtienen cuando dirige la naturaleza egocéntrica?

Cuando el ego dirige, sucede lo típico, ya que es lo más conocido. La mayoría de la gente se identifica con el ego.
Uno no tiene conocimiento profundo de lo que es la vida ni la muerte. Se cree que la muerte es el final de todo. La vida es una suma de cosas tanto personales, profesionales, materiales.

En resumen, es sumar cosas para sentirse realizado, reconocido y pleno. La felicidad, la plenitud, la abundancia… todo está en el futuro al alcance (para los positivos) o todo eso es inalcanzable incluso en el futuro (para los negativos). Pero para ambos, todo está proyectado en el futuro en base a lo que vayan sumando. Por tanto, en el ahora, no hay suficiente de algo.

El ego hace entrar en un bucle de búsqueda externa. Eso hace que crezca el apego, a lo material, a las personas, a los lugares… Al ego le encanta lo conocido ya que todo eso está bajo control. Para el ego, la soledad es necesidad de los demás ya que uno mismo es incompleto. Por eso necesita de lo externo como alimento. Esto origina que uno mismo pierda su esencia para hacer cosas en las que se sienta incluido.

Por ejemplo: que un hijo estudie lo que los padres deciden para obtener su reconocimiento, que en una pareja uno de los dos se niegue a sí mismo o se sacrifique para complacer al otro (o en una relación de amistad), que se sigan tradiciones como bodas, tener hijos siempre y cuando se hagan para complacer a los demás ya sean a padres, pareja.. a quien sea.. cuando no es deseo propio hacerlo.

En general, cualquier situación en la que uno mismo no esté obrando desde su propio corazón y esencia, con el fin de complacer a otros. Ésto es producto del ego para sentir el reconocimiento y no sentirse excluido. La soledad no le gusta nada al ego.

Podría poner mil ejemplos cotidianos, pero al final, todo viene a lo mismo. La negación de la libertad de uno impulsada por su corazón. Ese es el funcionamiento práctico del ego. La ausencia de libertad por miedo al rechazo, a la soledad y al sufrimiento.

Porque para el ego, sentirse rechazado, sin reconocimiento de “aparentes éxitos” genera sufrimiento. Hasta que uno se da cuenta que lo que más sufrimiento produce es la negación de uno ya que te conviertes en un esclavo y un “prostituto de esencia”. Estás dejando de brillar de forma natural, por y para otros. Y al final, el que está contigo toda tu vida, eres tú.

 

3- ¿Qué resultados se obtienen cuando dirige la naturaleza esencial?

Mi vida no es vivir consciente de la esencia en cada instante. No he dejado completamente la identificación con el ego pero si vivo momentos conscientes esenciales. Y por esos instantes, puedo explicar algunos resultados a través de mi experiencia.

Desde la esencia, absolutamente todo es perfecto tal y como es, de hecho no sé si usaría la palabra perfecto porque desde la esencia no existe la imperfección ni la perfección sino que todo es como ha de ser. Pero a nivel mental, quizás si sería la palabra perfecto, la mejor forma de entenderlo.
Al tener una conciencia de aceptación de todo, sin juicios, condicionamientos, sin dualidad, como poco, al incluir todo en la experiencia humana, se elimina automáticamente esos “quebraderos de cabeza” típicos del ego. Hay confianza absoluta en la vida porque todo lo que aparece en ella, es la manifestación de nuestra esencia creadora.

Desde la esencia se tiene la certeza de que somos creadores y co-creadores de esta realidad. Por tanto, todo lo que desde el juicio se considera malo, desde la esencia es como tiene que ser. De esta manera, se elimina directamente el sufrimiento porque:

  1. No hay resistencia ante lo que aparece en la vida. Abarca todo. No es lo que te pase sino cómo vives lo que te pasa. El dolor duele más si le añades sufrimiento, como ocurre con las enfermedades. Si confías en lo que sucede en cada momento, el dolor puede estar ahí pero sin sufrir por ello.
  2. Experimentas la libertad. La libertad empieza en uno. La libertad en uno no está fuera de uno. La libertad en uno es ser uno consigo, dejando que todos los fragmentos de uno sean como son. La libertad en uno es amar todas las piezas que forman parte del humano que cada uno es (cuerpo físico mental y emocional + esencia. Visible/invisible). La libertad en uno es amar toda su totalidad.
  3.  En ese momento en que abrazas todo de ti, la realidad es otra afuera. Porque al aceptar y amar tu caos y tu lucha interna, surge una tremenda empatía hacia otras personas. Si dentro de uno no hay unión, no la hay afuera.
  4. Vivir aunque sea en instantes, a través de los ojos de la esencia (aceptación, libertad, unicidad, empatía, confianza) hace que la vida sea otra. Pasas de sentirte como una víctima de la vida que “caíste aquí por azar o por biología” a ser creador y responsable de tu vida.
  5.  Ya no necesitas apego, luchas, miedos, reconocimiento, éxitos futuros ni dramas pasados, porque te das cuenta que todo eso es creación de la realidad del ego. Es como si una realidad se cayese, y ves otra nueva donde todo eso no tiene sentido ya. Actúas a pesar de todo ese ruido mental limitante, con la esencia al mando, y empiezan a pasar cosas “mágicas” que antes ya pasaban pero uno no prestaba atención.

 

4- ¿Pueden funcionar las dos naturalezas a la vez?

Las dos naturalezas a la vez, no pueden funcionar. O mejor dicho, tú no puedes estar viviendo a la vez a través de los ojos esenciales si estás mirando a través de los ojos del ego.

La esencia es algo que siempre está presente. Me gusta mucho el ejemplo que usan algunas personas vinculadas al ámbito espiritual cuando explican ésto. Comparan a la esencia con una pantalla de televisión y al ego con la película, serie o lo que sea que se está reproduciendo en esa pantalla.

La pantalla siempre está ahí, aunque el televisor esté apagado. Aunque estés mirando la película y toda tu atención esté puesta en la historia, la pantalla está ahí. Y no se identifica con la película. Simplemente a través de la pantalla se puede reproducir la película.

Por tanto, la esencia siempre está ahí. Te identifiques o no con ella, tanto si dirige tu vida o no, siempre permanece ahí, como la pantalla de televisión. Así pues, la esencia es una presencia activa o pasiva. Lo mismo sucede con el ego, puede ser activo o pasivo.

Como seres humanos, hay esencia + ego.

La esencia siempre existe, incluso cuando está en “modo pasivo”. Pero si miras la vida a través de los ojos de la esencia, no puedes a la vez mirarla desde el ego. Opera uno u otro. Puedes estar en un instante en ego y al segundo en esencia. O a la inversa, pero a la vez, no. Al igual que no puedes estar en un mismo momento en pasado-futuro y presente.

 

5- Vale, quiero vivir llevando el mando la esencia. ¿El ego puede desaparecer?

Esta pregunta la responderé en el siguiente post, para no extenderme más por hoy. Hablaré también sobre cómo acoplar las dos naturalezas para poder vivir de una forma en la que la esencia vaya llevando poco a poco el mando y poner al ego en su sitio. No te pierdas el final de esta trilogía!!

¿Y tú cómo detectas en ti cada una de las dos naturalezas?

Gracias por la lectura 🙂

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3 Comentarios

  1. Pingback: ¿Desconfías de la vida? |

  2. Hola Ana,
    Qué complicado esto de observar el ego y “controlarlo”. He leído tus dos posts y estoy dispuesta a ponerlo en práctica. Menuda tarea más difícil!Supongo que será cuestión de ponerlo en práctica y no rendirse… Un abrazo.

    • Hola Lidia! es cosa de ponerlo en práctica si, a mayor observador, menor identificación con el ego. Suerte con ello! 🙂

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